Familia

Nuestra historia comienza en los años cuarenta, en el corazón de Roses, en la Costa Brava, cuando nuestros abuelos, Carmen y Josep, empezaron a acoger visitantes en su humilde casa familiar, situada justo enfrente de lo que más tarde se convertiría en el Hostal Rom. Más que un negocio, la hospitalidad era una forma de vida: abrir la puerta, compartir lo que tenían y tratar a cada huésped con calidez y respeto.

Con la llegada del turismo en los años sesenta y la creciente popularidad de Roses y la Costa Brava, el espacio donde la familia tenía cerdos y gallinas se transformó en el Hostal Rom, un pequeño hotel familiar.

En los años ochenta, nuestra madre, Maria Josep (hija de Josep y Carmen), asumió la dirección del negocio, modernizando el Hostal Rom sin perder su espíritu original: la atención cercana a los huéspedes, un ambiente acogedor y una forma personal de hacer las cosas. Aún hoy sigue siendo el motor del proyecto familiar y, con orgullo, continúa siendo “la jefa”.

A partir de 2006, la tercera generación se incorporó activamente al negocio, cada uno en su ámbito: Jordi al frente de la parte comercial, Rudi en recepción, Fausto liderando el área de restauración y Arturo como jefe de cocina. Juntos ayudamos a hacer crecer el proyecto familiar manteniéndonos fieles a sus orígenes.

Esta evolución dio lugar a nuevos proyectos: la apertura del Hotel Carmen (2010), seguida de ROM (2017), nuestro restaurante gastronómico en el paseo marítimo de Roses, y La Bodega (2019), un espacio más informal de tapas y marisco con vistas a la bahía desde la céntrica Plaça Catalunya de Roses.

Hoy seguimos siendo una empresa plenamente familiar en Roses, con nuestra madre todavía al frente y la cuarta generación ya presente, creciendo rodeada de los mismos valores que dieron origen a todo hace más de 75 años.

Hostal Rom Familia en Roses